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5 formas en la que el zinc ayuda a nuestro cuerpo

Más de 300 tipos de enzimas necesitan del zinc para catalizar reacciones químicas vitales.

El zinc es un oligoelemento esencial en la nutrición humana, hace más de un siglo, se lee en un artículo de la “Revista Electrónica Dr. Zoilo E. Marinello Vidaurreta”, representó grandes aportes nutricionales en el ser humano. Esto, debido a su concentración de propiedades químicas que lo hacen único y muy útil en varios sistemas biológicos y, por lo tanto, partícipe de un gran número de procesos metabólicos, (Rosado, 1988).

En el cuerpo, el zinc promueve un crecimiento corporal adecuado, contribuye a la cicatrización de heridas, y a los procesos de formación muscular; pero sufrir una deficiencia de este mineral podría generar retraso en el crecimiento lineal; efecto negativo en la sensibilidad sensorial, especialmente en la capacidad para detectar sabor; disminución en el apetito; disminución en la respuesta inmune y efectos negativos en la función intestinal.

En lo que respecta al Ecuador, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2011-2013, el 14,6% de la población presenta un consumo inadecuado de zinc, cuya prevalencia se centra en grupos etarios de 51 a 60 años, escolares, adolescentes y mujeres embarazadas.

En cuestiones de etnicidad, en el Ecuador la anemia y deficiencia de zinc afectan en mayor intensidad a las mujeres en edad fértil afro ecuatorianas y en niños menores a 5 años se encuentran los infantes indígenas, (Vaca, 2015).

Este artículo, busca presentar 5 formas en la que el zinc ayuda al cuerpo y por qué debe consumirse en cantidades adecuadas.

1. Incide en la reducción y gravedad de la diarrea

La suplementación de zinc en niños es decisiva para recuperarse de la enfermedad diarreica, señala un artículo de la Revista Archivo Médico de Camagüey, Cuba, en el que hace una relación entre la diarrea y la reducción de los niveles plasmáticos, demostrando que la administración de este micronutriente, reduce el número, el volumen de las deposiciones y la duración de los episodios.

Aquello, se determinó con un estudio longitudinal y prospectivo a 654 pacientes que ingresaron en el servicio de gastroenterología del Hospital Pediátrico «Eduardo Agramonte Piña”.

Bajo administrarles 2mg/Kg. de sulfato de zinc en jarabe diario a 325 pacientes, se comprobó que el 29.23% de los pacientes suplementados tuvo una mejor y más rápida recuperación nutricional y el 71.79% ganó peso y aumentó el apetito. Además, el número de deposiciones fue menor, así como la duración del episodio.

Los análisis realizados por los investigadores demostraron que la suplementación de zinc, favorece la absorción de agua y electrolitos por el intestino, así como la regeneración del epitelio intestinal y, por ende, la restauración de sus funciones. Al mismo tiempo, mejora los mecanismos inmunológicos contra la infección e incrementa el apetito, por tanto, el ingreso de nuevos nutrientes.

Por ello, el uso de suplementos de sulfato de zinc junto con la terapia de rehidratación oral, disminuye la cantidad de movimientos intestinales y el tiempo para que los niños regresen a la normalidad en la diarrea. Es así, que la Organización Mundial de la Salud recomienda su uso general en esta situación.

2. Aminora el resfriado

En la publicación “Beneficios y usos del Zinc”, se afirma que tomar suplementos de zinc dentro de las primeras 24 horas de la aparición de los síntomas del resfriado, y continuar cada 3 horas mientras se está despierto, ayudaría a disminuir los síntomas y la duración del resfriado.

El articulista (Mackeen, 2020) del The New York Times, hace eco de un estudio en el que se registra que las pastillas de zinc pueden acortar un resfriado en un 33%, según un metaanálisis de siete ensayos clínicos controlados con placebo.

Es decir, el resfriado duraría aproximadamente 2 días con suplementación de zinc, en contraste con quienes no han recibido tratamiento y que puede llegar a tardarse hasta 1 semana.

3.  Previene enfermedades respiratorias

El zinc mejora el funcionamiento del sistema inmune, ya que estimula la síntesis de células específicas relacionadas directamente con las defensas.

El zinc previene la neumonía, una conclusión de un trabajo doctoral, de la Universidad de San Carlos de Guatemala, en el que hace alusión a estudios que demuestran que los niños con neumonía que reciben zinc se recuperan en menor tiempo que aquellos que no lo reciben.

Bajo la premisa de que la neumonía es la principal causa individual de mortalidad infantil en todo el mundo, el investigador Dago Tenas, llevó a cabo un estudio experimental de casos y controles en 28 pacientes con neumonía leve o moderada.

A 14 de ellos se les administró zinc (10 mg en < de 6 meses y 20 mg en > de 6 meses), mientras que a los otros 14 pacientes no. El estudio tomó en cuenta los días de estancia hospitalaria y los días que persistieron con síntomas.

Los resultados arrojaron que el micronutriente es eficaz como tratamiento coadyuvante para neumonías porque la estancia hospitalaria de los pacientes a los que se les administró zinc fue de 4.4 días, y de los pacientes a los que no se les administró zinc fue de 6.2 días.

Y los días de sintomatología fueron menores en los pacientes a los que se les administró zinc, ya que 64% presentaron síntomas en menos de 3 días y los pacientes a los que no se les administró zinc el 100% los presentaban después de 3 días.

4. Produce altos niveles de anticuerpos

En un artículo de la Revista de Educación Bioquímica, sobre el papel del zinc y el selenio en el tratamiento coadyuvante de infecciones respiratorias graves, se vincula al zinc como ayudante en la producción de citocinas Th1, el desarrollo de linfocitos B y la producción de anticuerpos, especialmente inmunoglobulina G; además influye en la actividad de los macrófagos, es un regulador de apoptosis de linfocitos, modulando la susceptibilidad a infecciones y además mejora la absorción intestinal.

5. Favorece el crecimiento

En un artículo del The New York Times, se lee que el zinc es un micronutriente necesario para el metabolismo, nuestro sentido del gusto y el olfato y especialmente clave en épocas de rápido crecimiento, como el embarazo, la infancia, la niñez y la pubertad.

De acuerdo con el Centro de Información de Micronutrientes, del Instituto Linus Pauling, centro de investigación en la Universidad Estatal de Oregón, en las décadas de 1970 y 1980, se llevaron a cabo varios estudios aleatorios, controlados con placebo, en Denver, Colorado de suplementos de zinc en niños pequeños con retrasos significativos en el crecimiento.

La suplementación moderada de zinc (5.7 mg/día) dio como resultado un aumento en las tasas de crecimiento en comparación con el placebo.

Por ello, en niños, el zinc previene que se produzca retrasos significativos en el crecimiento lineal y en el aumento de peso, los cuales suelen darse si existe una leve deficiencia de zinc

Otros beneficios

Aunque este apartado buscó retratar cinco grandes beneficios que provee el zinc en nuestro cuerpo, es necesario también describir otras funciones que desencadena este micronutriente, por ejemplo:

  • El zinc tiene un papel importante en la estructura de las proteínas y membranas celulares.
  • Interviene en la síntesis del ADN y la regeneración de los tejidos.
  • Influye en la liberación de hormonas y en la transmisión del impulso nervioso.
  • En adultos mayores previene la disminución de las respuestas del sistema inmune

En el trabajo de (Velázquez Pérez, Pérez Duerto, & Pino de los Reyes, 2014), se determina que:

  • Los suplementos de zinc pueden mejorar los síntomas asociados con calambres musculares en pacientes con cirrosis.
  • El zinc juega un papel importante en la regulación del apetito y tiene una gran influencia en el metabolismo energético, por lo que se recomienda su utilización en niños anoréxicos.
  • Además, han sido documentados efectos beneficiosos en pacientes con encefalopatía hepática.

En cuanto al trabajo “Beneficios y usos del Zinc”, se lee que:

  • Algunos estudios han sugerido que el zinc ayuda a fortalecer la respuesta del sistema inmune ante enfermedades infecciosas en personas con SIDA. Sin embargo, dicha suplementación debe ser en su justa medida y orientada por un médico puesto que el VIH necesita zinc y demasiado de este, puede estimular la progresión de la infección con VIH.

¿Cuánto zinc debo tomar al día?

La ingesta diaria recomendada (IDR) para hombres y mujeres adultos es de 11 mg/día y 8 mg/día de zinc, respectivamente.

En infantes de 0 a 6 meses, 2 mg/día.

En niños de 4 a 8 años, 5 mg /día.

En niños de 9 a 13 años, 8 mg /día.

En adolescentes de 9 a 13 años, 11 mg/día para hombres, y 9 mg/días en mujeres.

Te gustaría conocer qué suplementos con zinc tiene Botica Barcia, no te pierdes el próximo artículo para que conozcas todo sobre ellos y cómo puedes adquirirlos.

Bibliografía

  1. Casas, M. R., Chaire, A. A., Navarro, A. P., & Aguilera, K. G. C. (2017). Papel inmunomodulador y antioxidante del zinc y el selenio en el tratamiento coadyuvante de infecciones respiratorias graves. Revista de Educación Bioquímica, 35(1), 3-10. https://www.medigraphic.com/pdfs/revedubio/reb-2016/reb161b.pdf
  2. de la Guardia Peña, O., Ustáriz García, C., García García, M. d., & Morera Barrios, L. (2011). Algunas aplicaciones clínicas del zinc y su acción sobre el sistema inmune. Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia, 27(4), 367-381. Recuperado el 29 de 04 de 2021, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-02892011000400002
  3. de Zinc, C. G. Beneficios y usos del Zinc. https://www.farmaciahoffen.cl/pluginAppObj/pluginAppObj_422_10/Zinc.pdf
  4. Freire, W. B., Larrea, C., Larrea, A., Montoya, R., Ramírez, M. J., & Silva, K. (2013). Resumen Ejecutivo. Tomo I. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Ecuador. ESANUT-ECU 2011-2013. Ministerio de Salud Pública/Instituto de Estadísticas y Censos. Quito, Ecuador.
  5. García Peña, O. L., Bárzaga Arencibia, Z., Del Valle Leyva, A., & Rodríguez Bencomo, D. (2007). Efecto de la suplementación con zinc en la diarrea persistente. Revista Archivo Médico de Camagüey, 11(2), 0-0. Recuperado el 29 de 04 de 2021, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1025-02552007000200009
  6. Mackeen, D. (28 de 09 de 2020). The New York Times. Recuperado el 29 de 04 de 2021, de https://www.nytimes.com/2020/09/28/style/self-care/what-is-zinc.html
  7. Micronutrientes, C. d. (29 de 04 de 2021). Universidad Estatal de Oregón. Obtenido de https://lpi.oregonstate.edu/es/mic/minerales/zinc
  8. Rosado, J. L. (1988). Deficiencia de zinc y sus implicaciones funcionales. Salud Pública de México, 40, 181-189. Recuperado el 29 de 04 de 2021, de https://www.scielosp.org/article/spm/1998.v40n2/181-189/
  9. Tenas Sagastume, D. A. (2013). Eficacia del zinc como tratamiento coadyuvante para neumonia (Doctoral dissertation, Universidad de San Carlos de Guatemala). http://www.repositorio.usac.edu.gt/454/1/Tesis%20Tenas%20Sagastume.pdf
  10. Vaca Jiménez, A. M. (2015). Políticas y programas implementados en Ecuador para tratar las deficiencias de micronutrientes en los últimos 15 años (Bachelor’s thesis, Quito: USFQ, 2015). https://core.ac.uk/download/pdf/147371077.pdf
  11. Velázquez Pérez, A., Pérez Duerto, O., & Pino de los Reyes, J. R. (2014). El zinc, micronutriente importante en la salud humana. Revista Electrónica Dr. Zoilo E. Marinello Vidaurreta, 39(8). Recuperado el 29 de 04 de 2021, de http://www.revzoilomarinello.sld.cu/index.php/zmv/article/view/223