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Rosácea, un trastorno dermatológico que afecta al 10% de la población mundial

La rosácea es prevalente en pacientes de piel blanca, de origen caucásico y se diagnostica generalmente a partir de los 30 años, con predominancia en el sexo femenino, a excepción de la rosácea fimatosa.

A nivel mundial, la rosácea, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, afecta al 10% de la población mundial, recoge una publicación de la Facultad de Farmacia, de la Universidad del País Vasco, España (2021). Aparece principalmente en la zona central del rostro, como la nariz, las mejillas, o el centro de la frente, aunque, también presenta otras reacciones eritematosas transitorias o permanentes, como telangiectasias, pápulas y pústulas.

La rosácea afecta a las glándulas sebáceas y a los vasos sanguíneos de la piel, por lo que pueden existir otras áreas cutáneas extra faciales implicadas como el cuero cabelludo, el cuello, el pabellón auricular, el tórax anterior y los ojos.

Cada de uno de estos signos, se clasifican en alteraciones primarias, pero, pueden existir afecciones secundarias que conllevan al escozor, quemado, sequedad cutánea, edemas, placas eritematosas, lesiones oculares, fimas y aparición de lesiones periféricas.

A nivel de Latinoamérica y con investigaciones escasas, una publicación de la revista Medicina Cutánea Ibero-Latino-Americana (2016), expone algunos datos de la enfermedad.

  • Por ejemplo, en Perú, sobre una población de 3,298 pacientes en un hospital general, se encontró una prevalencia de 2%, sin identificar los subtipos de rosácea.
  • En Colombia, un estudio de la prevalencia de rosácea en la consulta dermatológica en las ciudades de Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali y Medellín; alcanzó una prevalencia del 2.8%.
  • La edad aproximada en la que se diagnosticó la rosácea fue a partir de los 30 años. Una muestra con más de 60.000 casos, solo registró que el 10% de los sujetos fueron menores de 20 años.
  • En cuanto a la predominancia del sexo, la figura femenina fue la más frecuente, esto luego de exponer varios estudios como:
    • Alemania y Rusia: en un reciente estudio aleatorizado de 1.113 casos de rosácea sobre una población de 6.065 personas, se encontró que 61% eran mujeres, con una edad promedio de 41.8 años.
    • Reino Unido: en una población general de 60.000 casos de rosácea, el 62% correspondió a mujeres.
    • Brasil: se realizaron dos estudios publicados en conjunto en los cuales se hallaron 96 casos de rosácea. En los dos estudios, más de 60% de los casos eran mujeres, con una edad media de 48.7 años.
  • Respecto a la prevalencia de los tipos de piel, la rosácea se inclinó en pacientes de piel blanca, de origen caucásico; mientras que, en los individuos de origen africano o piel negra, fue menos frecuente. Esto quedó demostrado en un análisis aplicado en los datos obtenidos de las consultas dermatológicas en un centro de los Estados Unidos, desde 1993 hasta 2010. En el cual, los individuos diagnosticados con rosácea, 2% eran de piel de color, 2.3% eran de origen asiático y 3.9% eran hispanos o latinos.

¿Qué influye en la aparición de la rosácea?

En ambas publicaciones españolas, de investigadores como María Molinos y, Patricia Troielli y otros, no se dilucida a profundidad la etiopatogenia de la enfermedad. Sin embargo, muchos factores están involucrados, siendo uno de ellos la genética, pues se ha observado que los individuos con antecedentes familiares tienen una mayor predisposición a sufrir de la afección.

No obstante, aclaran que esos otros factores implicados en la rosácea, son la inmunidad innata, las alteraciones del sistema vascular y nervioso en la piel, la presencia de ciertos agentes infecciosos y el aumento de las especies reactivas de oxígeno (ROS) o alteraciones de la barrera epitelial.

Signos y síntomas de la enfermedad

Los signos de la rosácea se clasifican según la National Rosacea Society (NRS) en alteraciones primarias y secundarias.

Como síntomas primarios, podemos encontrar 4 reacciones:

  • Eritema transitorio o rubor: Es el enrojecimiento producido por la vasodilatación de los vasos sanguíneos faciales. Puede durar hasta horas o días.
  • Eritema permanente: Se sitúa en la zona centrofacial y es el signo más frecuente de esta enfermedad.
  • Pápulas y pústulas: Las pápulas son unas lesiones con contenido sólido que presentan un color rojizo. Las pústulas son unas lesiones con contenido purulento que tienen un color blancoamarillento. Los brotes duran semanas o meses.
  • Telangiectasias: También llamadas arañas vasculares. Son muy frecuentes también en otras dermatosis.

Y las alteraciones secundarias, son aquellas manifestaciones tales como, escozor, ardor, sequedad cutánea centrofacial, edema permanente sin fóvea, placas eritematosas, lesiones oculares, fimas, la más frecuente es la rinofima, y aparición de lesiones periféricas.

Tipos de rosáceas

El comité de expertos de la Sociedad Nacional de la Rosácea en Estados Unidos estandarizó la división de la rosácea en 4 subtipos diferentes.

1. Subtipo I: Rosácea eritematotelangiectásica.  Este subtipo es el más frecuente de la población, presenta eritemas transitorios y permanentes en la zona centro-facial, suele acompañarse de ardor o escozor provocado por la pérdida de agua en la zona de la piel. La rosácea eritematotelangiectásica puede extenderse en áreas extra faciales como las orejas, el cuello y el escote, y presentar síntomas como prurito o ardor. Las telangiectasias son frecuentes en este subtipo de rosácea.

2. Subtipo II: Rosácea papulopustulosa. Es la segunda forma de presentación más asidua de la rosácea, presenta pápulas o pústulas eritematosas en la región centro-facial, cerca de la nariz, alrededor de la boca o los ojos. También se manifiestan telangiectasias, aunque son menos comunes que en el subtipo I, igual que el ardor o escozor.

3. Subtipo III: Rosácea fimatosa. Predomina en el hombre más que en la mujer, su característica principal son las fimas, entendidas como grandes proliferaciones y deformaciones que aparecen en orejas, párpados, frente o mentón, pero su forma más común aparece en la nariz, llamándose rinofima. Las telangiectasias son comunes.

4. Subtipo IV: Rosácea ocular. Ocurre en la misma cantidad que hombre y mujeres, se diagnostica en el 50% de los pacientes con rosácea cutánea, ya sea por dermatólogos u oftalmólogos, debido a que se presenta comúnmente como blefaritis y conjuntivitis. Los síntomas más característicos son ardor, escozor, fotosensibilidad, sequedad ocular, picazón, visión borrosa, sensación de cuerpo extraño, chalazión, orzuelo y telangiectasias.

¿Rosácea en niños?

La rosácea es una enfermedad que generalmente afecta a los adultos, pero los niños no están exentos de ella. La aparición de esta dermatosis, se la denomina rosácea infantil, es difícil de diagnosticar y comparten

En niños, se muestran eritemas, rubor, telangiectasias, pápulas y pústulas en el rostro. Hay afectación ocular en ciertos casos, y la principal diferencia con la de los adultos es que no hay casos fimatosos en los niños. Se estima que aparece en una media de edad de 4 a 5 años, afectando por igual a niños y a niñas.

Repercusión sicológica de la rosácea

La rosácea a más de generar alteraciones dérmicas en la piel, puede afectar psicológicamente a quien lo padece, disminuyendo su bienestar y calidad de vida.

Todo desencadenado por las manifestaciones clínicas de la enfermedad que en cierto grado deforman la apariencia física, condicionando la autoestima y la interacción con otras personas, ya sea profesional o personalmente.

En estudios recientes se analizó el índice de la calidad de vida de los pacientes con rosácea, muchos de los participantes registraron altos niveles de ansiedad y depresión. Y el otro 30% de ellos, reportaron sentimientos de estigmatización, puesto que históricamente el eritema y el rubor se asocian muchas veces con la ingesta y abuso de alcohol o a tener un carácter violento.

Tratamiento

En pacientes con rosácea, el tratamiento al momento de la consulta debe considerar el tiempo de evolución, el síntoma y signo predominantes y el grado de alteración emocional del paciente.

No existe una cura total para la rosácea en la actualidad, pero si existen numerosos tratamientos que reducen la sintomatología y alargan el espacio entre los brotes, por ello, se pueden administrar medicamentos de forma tópica o sistémica, aunque se ha demostrado que son eficaces otra serie de terapias como son el láser o la luz pulsada intensa

Entre los medicamentos tópicos y aprobados por la Food and Drug Administration (FDA), están:

  • Metronidazol: su uso provoca una disminución del eritema, de las alteraciones inflamatorias y de las telangiectasias, se emplea 2 veces al día, en una concentración del 0,75% en forma de gel o una vez al día, al 1% en forma de crema
  • Ácido azelaico: es eficaz en el tratamiento de las lesiones papulopustulosas y del eritema, se usa 2 veces al día, al 15% en forma de gel o al 20% en crema.
  • Ivermectina tópica: reduce las lesiones inflamatorias (pápulas y pústulas) de la rosácea, se aplica 2 veces al día, al 1% en crema.
  • Sulfacetamida sódica: medicamento bacteriostático con acción queratolítica. Se administra al 10% junto con un 5% de azufre.

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Bibliografía:

  1. Molinos Ledesma, M. (2021). Tratamiento y cuidado de la piel en pacientes con rosácea: consejos dermofarmacéuticos desde la oficina de farmacia. https://addi.ehu.es/bitstream/handle/10810/51188/TFG_Molinos.pdf?sequence=2&isAllowed=y
  2. Troielli, P., Otero, F. M. G., Yuil, J. M. R., Martínez, O. T. V., Montoya, J. G. P., Ibarra, M., … & Lozada, V. T. (2016). Actualización y recomendaciones para el diagnóstico y tratamiento de la rosácea en Latinoamérica. Medicina Cutánea Ibero-Latino-Americana44(S1), 7-26. https://addi.ehu.es/bitstream/handle/10810/51188/TFG_Molinos.pdf?sequence=2&isAllowed=y https://www.medigraphic.com/pdfs/cutanea/mc-2016/mcs161b.pdf